Cumplir 16 años siempre me había llamado la atención. Dicen que esta edad es la más bonita, pero yo no le veo la belleza. Es posible que se la vea dentro de unos años, pero por ahora no. Cada vez es más normal que a mi madre se le olvide que es mi cumpleaños, o que no me regalen nada. La gente ya no te llama por teléfono para cantarte el "cumpleaños feliz", sino que automáticamente se acuerdan gracias a las redes sociales, y ahí mismo te ponen un comentario deseándote un feliz cumpleaños, muchos regalos, sonrisas y buenos momentos. Las cosas cambian poco a poco, hasta llegar al punto de que ya ni celebro mi cumpleaños en condiciones. Cada año tengo menos ganas de que llegue el día de mi cumpleaños, ya sea porque no quiero hacerme mayor o porque no me dan buenas sensaciones. La tecnología nos está cambiando, está haciendo que nos volvamos más "distantes" entre nosotros. No niego que yo también esté bajo los efectos de ésta, pero creo que la vida antes era, en parte, mucho mejor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario