Ahora mismo, debería estar durmiendo, pero no puedo. ¿Sabes por qué? Porque no sales de mi cabeza. A veces siento que estoy perdiendo el tiempo, pero otras siento que me hace falta esperar. Esperar a que llegue el momento en el que tú y yo estemos juntos. No sabes cuánto me mata ver tu nombre como conectado, y tener que joderme sin hablar contigo. No te hablo por miedo a molestar, más que nada, porque vergüenza no tengo ninguna. Si supieras la de veces que te pienso, pensarías que estoy loca, pero es así. No sé qué me pasa, no sé por qué, pero siento que me encantas, que te necesito. Y dirás, ¿Por qué? Pues no lo sé ni yo, pero es lo que siento. Intuyo que eres perfecto para mí, aunque yo para ti no lo sea. Me mataría verte con otra. No sabes la de veces que he llorado pensando que a lo mejor me estoy haciendo muchas ilusiones, que después todo esto acabará en nada, que serás uno más. El caso es que no quiero que seas uno más. Necesito conocerte, saber de ti, tener tus besos, tus caricias, tus abrazos... te necesito a ti. Y, dios, pareceré una loca escribiendo toda esta mierda, pero es lo que siento ahora. Sí, lo vuelvo a repetir, debería estar durmiendo, pero no puedo, y estoy aquí con los ojos llenos de lágrimas, escribiendo esto, que ni lo leerás, pero bueno. Necesito desahogarme, y ¿Qué mejor manera de desahogarme que escribir? Quizás nadie me entienda, nadie sabe cómo me siento, o quizás sí, pero la gran mayoría no. Me acuesto cada noche pensando "Un día más, un día más en el que nada ha cambiado", y me levanto con esperanzas de que haya algún cambio, que se mueva alguna pieza para que todas las demás encajen, pero nada. Supongo que lo único que me queda es esperar, esperar y esperar. Tener paciencia, cosa que por ti, por mí, por nosotros, tendré. Y no sé por qué, pero siento que te quiero, y no hay más. Te quiero en mi vida, para siempre. Aunque dicen que "nada es para siempre", así que tendrás que ser mi nada.
miércoles, 2 de enero de 2013
Sólo se trata de esperar.
Ahora mismo, debería estar durmiendo, pero no puedo. ¿Sabes por qué? Porque no sales de mi cabeza. A veces siento que estoy perdiendo el tiempo, pero otras siento que me hace falta esperar. Esperar a que llegue el momento en el que tú y yo estemos juntos. No sabes cuánto me mata ver tu nombre como conectado, y tener que joderme sin hablar contigo. No te hablo por miedo a molestar, más que nada, porque vergüenza no tengo ninguna. Si supieras la de veces que te pienso, pensarías que estoy loca, pero es así. No sé qué me pasa, no sé por qué, pero siento que me encantas, que te necesito. Y dirás, ¿Por qué? Pues no lo sé ni yo, pero es lo que siento. Intuyo que eres perfecto para mí, aunque yo para ti no lo sea. Me mataría verte con otra. No sabes la de veces que he llorado pensando que a lo mejor me estoy haciendo muchas ilusiones, que después todo esto acabará en nada, que serás uno más. El caso es que no quiero que seas uno más. Necesito conocerte, saber de ti, tener tus besos, tus caricias, tus abrazos... te necesito a ti. Y, dios, pareceré una loca escribiendo toda esta mierda, pero es lo que siento ahora. Sí, lo vuelvo a repetir, debería estar durmiendo, pero no puedo, y estoy aquí con los ojos llenos de lágrimas, escribiendo esto, que ni lo leerás, pero bueno. Necesito desahogarme, y ¿Qué mejor manera de desahogarme que escribir? Quizás nadie me entienda, nadie sabe cómo me siento, o quizás sí, pero la gran mayoría no. Me acuesto cada noche pensando "Un día más, un día más en el que nada ha cambiado", y me levanto con esperanzas de que haya algún cambio, que se mueva alguna pieza para que todas las demás encajen, pero nada. Supongo que lo único que me queda es esperar, esperar y esperar. Tener paciencia, cosa que por ti, por mí, por nosotros, tendré. Y no sé por qué, pero siento que te quiero, y no hay más. Te quiero en mi vida, para siempre. Aunque dicen que "nada es para siempre", así que tendrás que ser mi nada.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario